CÓMO LIMPIAR LOS ELEMENTOS DE ACERO INOXIDABLE DE UNA PISCINA

Conoce los cuidados que necesita este material para mantenerlo en buen estado

Entre las numerosas labores que conlleva tener una piscina, cabe destacar el cuidado de los elementos de acero inoxidable que la componen, puesto que una buena conservación de la infraestructura es mucho más que agua cristalina y un revestimiento limpio. Pero antes de revelar los secretos para el adecuado mantenimiento de los elementos compuestos por este material, ¿ qué es el acero inoxidable?

El acero inoxidable es un conjunto de aleaciones de hierro (Fe) y otros elementos. Esta mezcla da lugar a un material mucho más resistente y menos propenso a la oxidación.

La combinación con elementos químicos como el níquel o el cromo hacen que el acero también sea menos susceptible a la corrosión, además de mejorar la apariencia del propio metal. Asimismo, se le aplica un tratamiento superficial que somete la superficie a procesos electrolíticos o mecánicos que le otorgan propiedades antioxidantes. 

Estas técnicas empleadas durante el proceso de fabricación del acero antioxidante hacen que este material sea ideal para la producción de elementos para piscinas como las escaleras o las duchas.

Sin embargo, a pesar de que es un material duradero y resistente ante la corrosión, también se ensucia y se deteriora debido al uso de los productos químicos para el mantenimiento de las piscinas, ya que son bastante agresivos. Por ello, es fundamental el correcto cuidado de los elementos de acero inoxidable de la piscina si queremos brindarles una larga vida útil y evitar que su aspecto empeore a causa del paso del tiempo.

En Acualé te vamos a dar una serie de consejos para que el acero inoxidable de la piscina se mantenga siempre en buen estado:

– Es imprescindible realizar una inspección de los elementos de acero de la piscina para percatarse de los posibles desgastes que hayan sido provocados por diversos agentes externos y climatológicos. Se recomienda hacer una revisión semanal.

– La limpieza de la suciedad acumulada en el acero inoxidable es simple: basta con usar jabón y agua potable. También se pueden utilizar productos específicos para la limpieza de este material cuando las manchas estén incrustadas y sea más complicado quitarlas. Recuerda que nunca se deben usar productos blanqueadores como la lejía o limpiadores contenedores de ácido clorhídrico.

– Hay que evitar que las soluciones salinas se sequen, ya que pueden provocar corrosión.

– Es necesario limpiar las manchas de óxido lo antes posible.

Te recomendamos que el mantenimiento de todos los elementos de la piscina sea periódico para que la infraestructura esté en perfecto estado y siempre a punto para ponerla en marcha.